Intervención de la Senadora Claudia Ruiz Massieu, Presidenta del CEN del PRI, durante el Foro La Guardia Nacional a Debate, realizado en el Senado de la República, el viernes 8 de febrero de 2019.
Buenos días.
En primer lugar, reconocer al Grupo Parlamentario del PRD por esta convocatoria a la que concurrimos senadores, senadoras, legisladores, diputados de todos los grupos políticos.
Ello da cuenta de la voluntad que tiene el Congreso mexicano de realizar un debate abierto y plural en torno a uno de los temas, sin duda, más importantes que habremos de abordar en esta Legislatura.
Y saludar que se haya invitado a destacados expertos de la sociedad civil a enriquecer este debate y a plantearnos los temas, para que podamos encontrar definiciones que nos permitan responder a la ciudadanía esta exigencia de trabajar responsablemente para atender los retos que tiene el país.
Saludo igualmente y reconozco la voluntad política que el día de ayer en este Senado aceptó la ruta planteada por los partidos de oposición, respecto de que la discusión de la minuta de Guardia Nacional pudiese revisarse en un esquema de parlamento abierto, buscando construir consensos en torno a la minuta, y que ese debate nos permitiera entrar a profundidad a valorar cómo el Estado mexicano debe enfrentar uno de los retos más sensibles que tenemos y que afecta a la ciudadanía.
El tema de la seguridad, el tema de la violencia, que en muchos puntos de la geografía nacional lastima a los mexicanos y vulnera nuestra convivencia social.
Discutir si un cuerpo de seguridad como es la Guardia Nacional, constitucionalizado, debe de limitarse a los términos que viene en la minuta o debe modificarse.
El Grupo Parlamentario del PRI ha sido claro en decir que este debate amerita una discusión seria, responsable, abierta, plural, porque sin duda tenemos la responsabilidad de atender el reclamo ciudadano de dotar al Estado mexicano de herramientas que le permitan abatir la inseguridad, pero también tenemos la responsabilidad histórica de hacerlo en el marco de un Estado constitucional y democrático de derecho.
¿Cuál, entonces, debe ser esta figura, esta institución, que permita al Estado robustecer su capacidad para atender este reclamo ciudadano?
Y frecuentemente este debate en torno a la Guardia Nacional se ha planteado en torno a una falsa disyuntiva: el apoyo al proyecto de la mayoría oficial de Guardia Nacional, se entiende en este falso dilema como un acto de patriotismo, un acto de lealtad al gobierno de la República y el rechazo al proyecto como ha sido planteado o la pretensión de mejorarlo y de plantear alternativas en la mesa, se ha visto por muchos como la expresión de intereses mezquinos que no quieren cumplirle a la ciudadanía.
Este es un debate falso e insisto, celebramos que haya habido la voluntad política para poder realmente convocarlos a todos en la mesa y buscar soluciones que nos permitan atender esta responsabilidad con la ciudadanía y la responsabilidad histórica con el Estado mexicano.
El PRI ha planteado con mucha claridad los temas que creemos que debemos abordar y dilucidar. Para nosotros es importante que el Estado mexicano cuente con las instituciones que requiere para combatir la inseguridad y la violencia.
Por eso hemos planteado que queremos que la Guardia Nacional sea una Guardia Nacional que no sólo establezca con claridad un mando civil, sino que la naturaleza civil de la propia institución esté garantizada.
Queremos que esta Guardia Nacional se apegue a los criterios que ha emitido la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que respete esa prueba de convencionalidad, que la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad sea extraordinaria, sea temporal, sea subsidiaria a la labor que realizan instituciones civiles de seguridad; sea fiscalizable y haya mecanismos de acompañamiento y de control por parte del Poder Legislativo.
Que haya claridad respecto de los derechos y el alcance de las tareas que realizarán -de aprobarse- los elementos de las Fuerzas Armadas que pasen a integrarse a este cuerpo de seguridad de nueva creación.
Que se tenga claridad respecto de la relación de esta Guardia Nacional con el Sistema Nacional de Seguridad Pública; que no se violenten los principios del Sistema Federal, y que haya una clara convicción de fortalecer las instituciones locales de seguridad pública.
Hay muchas incógnitas, hay muchas inquietudes. Y creo que a todos nos va a beneficiar el poder abordarlas de manera abierta, y buscar la construcción de un consenso plural, que dote a la nueva institución de una enorme legitimidad, que no se consigue sólo con una mayoría apenas lograda.
Creo que el Grupo Parlamentario del PRI ha sido claro en lo que le preocupa, pero también claro en poner su voluntad política para construir, en la mesa, en torno a estos temas.
Nos preocupa el alcance de la Guardia Nacional y por eso planteamos, junto con los otros partidos de oposición, la conveniencia de trabajar al mismo tiempo en la Ley Orgánica de la Guardia Nacional y en otras leyes que complementarían su despliegue y su acción: la Ley Nacional de Registro de Detenidos, y la Ley de Uso de la Fuerza, por enumerar algunas.
Porque hay que decirlo: creo que una de las fallas históricas que hemos tenido para atender retos tan importantes como es el de la seguridad, el de la procuración y administración de justicia, es la aproximación parcializada.
Y creo que por lo menos para las senadoras y senadores del PRI, será importante que esta Legislatura trabaje de manera sistémica e integral en abordar los temas, de todas las piezas de este sistema, que están encaminados no sólo a garantizar justicia, sino a acceso a la justicia y a la seguridad.
¿Qué vamos a hacer en materia de prevención? Tenemos que modificar o mejorar el Sistema Penal Acusatorio. ¿Cómo vamos a fortalecer la independencia, la autonomía, la calidad y el profesionalismo del Poder Judicial?, haciendo una justicia más cercana y efectiva.
¿Qué vamos a hacer con el Sistema Penitenciario? Nuestra voluntad, a partir del debate que demos y el análisis que hagamos en conjunto de la Guardia Nacional, es seguir trabajando en esta línea y de manera sistémica, responsable, abordar todo el Sistema de Seguridad de Procuración y de Administración de Justicia.
Para nosotros, no es compatible pensar en crear instituciones que puedan garantizar la seguridad, en detrimento del régimen de derechos y en detrimento de las libertades que el Estado mexicano y que el esfuerzo de generaciones de mexicanos ha consolidado.
Esa es la voluntad del PRI y estaremos concurriendo a la mesa con voluntad política, con seriedad, con responsabilidad y escuchando a la sociedad civil, en su área de conocimiento, de experiencia y en su visión.
Muchas gracias.