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Innovación social para combatir el cambio climático.

CEN DEL PRI Viernes, 15 de noviembre de 2019



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Jorge Aristoteles Sandoval Díaz

Estoy muy contento, porque con este artículo inauguro un espacio de discusión para tratar temáticas que se pueden inscribir en tres grandes ámbitos: combate a la desigualdad, innovación y ampliación de derechos y libertades.

Estos tres pilares están estrechamente interrelacionados, reflejan lo que para mí es una de las preocupaciones más importantes del Estado contemporáneo: garantizar la redistribución de la riqueza para permitir que cada persona pueda alcanzar su ideal de felicidad, y ejercer a plenitud todos sus derechos y libertades.

¿Dónde entra la innovación en este orden de ideas? Muy sencillo, la crisis actual de la política y de la democracia representativa tiene mucho que ver con la falta de soluciones creativas en los partidos, en los órganos de representación y, por supuesto, en los gobiernos, a demandas recurrentes de la sociedad. Es aquí dónde el concepto de innovación, en particular el de innovación social, se presenta como una herramienta muy eficaz para replantear el ejercicio de la política tradicional y transformarlo en un modelo más eficaz e incluyente.

La Comisión Económica para América Latina de la Organización de Naciones Unidas, define innovación social como:

“Nuevas formas de gestión, de administración, de ejecución, nuevos instrumentos o herramientas, nuevas combinaciones de factores orientadas a mejorar las condiciones sociales y de vida en general de la población de la región. Un factor clave en el surgimiento  de innovaciones sociales ha sido, sin duda la activa participación de la comunidad desde la definición del problema que desean solucionar, la identificación de posibles alternativas de solución, la ejecución de las mismas así como su seguimiento.  Es indispensable que los modelos innovadores tengan una relación costo – beneficio mejor que la de los tradicionales, además deben ser escalables, sostenibles y posibles de ser convertidas en programas y políticas públicas que puedan afectar a grupos amplios de la población”.

Me gustaría hacer énfasis en dos puntos clave de esta definición: el reconocimineto de la importancia de la participación de la comunidad en todo el proceso de innovación, desde la definición de los problemas hasta la implementación de las soluciones; y, en segundo lugar, la idea de que los modelos innovadores tienen la propiedad de poder ser escalables y sostenibles para atender a grandes segmentos de la población.

Para ser más didáctico, quiero compartir un ejemplo vivo para ilustrar la interrelación combate a la desigualdad – innovación – ampliación de derechos y libertades. En los siguientes párrafos haré un breve repaso de lo que significa el Green New Deal, una iniciativa presentada ante la Cámara de Representantes de Estados Unidos (EEUU), que contiene todos los ingredientes antes mencionados; para luego, reflexionar acerca de lo que estamos haciendo en México y cómo podríamos aprender de lo que pasa en nuestro país vecino para adaptar algunas de sus ideas a nuestra realidad. 

En 2015 durante la Conferencia de París sobre el Clima (COP21) 195 países firmaron el primer acuerdo para combatir el cambio climático: el Acuerdo de París, que significa un puente entre las políticas actuales y las que deberán existir a finales del siglo. Entre otras cosas los gobiernos acordaron:

I. Mantener a largo plazo el aumento de la temperatura mundial por debajo de 2 grados centígrados sobre los niveles previos a la Revolución Industrial.

II. Utilizar los mejores criterios científicos para lograr las metas trazadas.

III. Ayudar en el proceso de adaptación de la ciudadanía para afrontar las consecuencias del cambio climático.

El Acuerdo de París entró en vigor en 2016, sin embargo, apenas un año después el presidente de EEUU, Donald Trump, anunció la salida de su país de este acuerdo, lo que encendió las alarmas de la comunidad internacional, pues EEUU es uno de los países con mayores emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo. Hoy día en regiones como América Latina estamos lejos de cumplir con las metas trazadas para combatir esta crisis que nos compete a todos.

Ante este panorama tan poco esperanzador y luego de que el Partido Demócrata ganara la mayoría en la Cámara de Representantes en las elecciones intermedias, activistas de diversas organizaciones ambientalistas de Estados Unidos han emprendido una campaña de presión en la que llaman a los próximos representantes demócratas de la cámara baja a que incluyan en su agenda el llamado Green New Deal, ¿pero de qué se trata y qué tiene que ver con el Acuerdo de París?

Se trata de una nueva propuesta que evoca a las medidas de Franklin Roosevelt en 1933 para enfrentar la Gran Depresión. La resolución presentada por Alexandria Ocasio-Cortez, la congresista estadounidense más joven de la historia, propone la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de un 40% a un 60% en 2030, además de dejar en “cero” las emisiones globales hacia 2050. Es decir, el Green New Deal es una política ambiciosa enfocada a tres ejes principales:

1) El cambio climático. Instando a que en un mediano plazo Estados Unidos deje de depender de combustibles fósiles y frene las emisiones de gases de efecto invernadero.

2) La desigualdad social. Plantea la necesidad y las formas de crear empleos, brindar atención médica de alta calidad, agua limpia, aire puro, alimentos saludables y asequibles para los más vulnerables a ser afectados por el cambio climático.

3) La economía sostenible. Es un esfuerzo que busca hacer a la economía del país 100% dependiente de energías renovables en un mediano plazo y busca que el desarrollo económico deje de ser sinónimo de devastación ambiental.

Para mayor información acerca de lo que significa el Green New Deal se puede consultar la resolución enviada al congreso aquí. 

Ahora me parece pertinente traer la conversación a nuestro contexto, justo en un momento en que nuestro país se encuentra en una etapa de cambios sociales y políticos, donde los debates que se originan se centran en argumentos y estrategias del pasado y dejan de lado nuevos paradigmas que hoy más que nunca se vuelven necesarios.

Un reciente reporte del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) revela que México será uno de los países más afectados por los efectos del calentamiento global, y no es una casualidad que uno de los factores señalados es la cantidad de personas vulnerables por la situación de desigualdad en que viven. Lluvias extremas, inundaciones, sequías, ondas de calor y otros desastres amenazan el futuro de millones de personas en el país.

Si bien concuerdo con que es fundamental garantizar la soberanía enérgetica de nuestro país y celebro el rescate de Pemex y CFE. También, estoy convencido de que es el momento de fijar un objetivo de mucho mayor alcance.

Así como el proyecto Apollo pudo llevar al hombre a la luna en 1969, algo que podía parecer imposible con la tecnología disponible en aquella época, México tiene que apostar por su propio moonshot: un proyecto que desde los lentes del presente parecería inalcanzable, pero que perdiendo el miedo a las ideas rádicales y apostando por la innovación y la tecnología podemos hacer posible.

Y que mejor proyecto para unirnos a todos que salvar el planeta. Si logramos comprender que es necesario tomar acciones inmediatas para terminar con el uso y abuso de las energías fósiles en nuestro país, a pesar de la dependencia económica que tenemos a ellas, podremos plantear acciones imediatas, lidereadas por el Estado, para transformar nuestra economía, erradicar el capitalismo rapaz, y sustituirlo por un modelo económico de mercado sustentable, que siempre tenga en consideración una distribución equitativa de la riqueza y el respeto pleno al medio ambiente.

¿Es complicado? Ciertamente. ¿Es posible? Por supuesto. Pero para hacerlo debemos generar un gran acuerdo social que permita aumentar la inversión pública y privada a niveles nunca antes vistos en el país, reconocer la preponderancia del derecho a un medio ambiente sano sobre el derecho a enriquecerse de unos cuantos, transformar el módelo educativo y garantizar que todas estas transformaciones estén acompañadas de una política social que no deje en la vulnerabilidad a quienes ahora están instalados en el viejo modelo.

Creo en un México rifado que puede hacer realidad este proyecto, y ustedes ¿cómo ven?


Twitter: @AristotelesSD
Facebook: @jaristoteles.sandoval
Instagram: aristoteles_sandoval

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Fuentes
Acerca de innovación social (S/F) CEPAL. Recuperado de: https://www.cepal.org/es/temas/innovacion-social/acerca-innovacion-social

Acuerdo de París  (S/F) Comisión Europea. Recuperado de: https://ec.europa.eu/clima/policies/international/negotiations/paris_es

La demócrata Ocasio-Cortez impulsa un ‘New Deal’ medioambiental (2019) El País. Recuperado de:
https://elpais.com/internacional/2019/02/08/estados_unidos/1549584848_277568.html

El Green New Deal: pros y contras (2019) CNN. Recuperado de: https://cnnespanol.cnn.com/video/green-new-deal-propuestas-calentamiento-global-pros-y-cons-energia-renovable-edward-glab-entrevista-dinero-serbia/

Transformar la economía de EU: el Green New Deal (2019) La Jornada. Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/2019/03/06/economia/020a1eco#

H.Res.109 - Recognizing the duty of the Federal Government to create a Green New Deal. (2019) Recuperado de:
https://www.congress.gov/bill/116th-congress/house-resolution/109/text

Global Warming of 1.5 ºC (2018) IPCC. Recuperado de:
https://www.ipcc.ch/sr15/

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