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Día Panamericano del Indio

CEN del PRI Jueves, 20 de abril de 2017



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Leopoldo Enrique Corona Orencio
Subsecretario de Cultura del CEN del PRI

 

La Convención Indigenista Interamericana de 1940, en Michoacán, tendió un puente de interculturalidad dando origen a la celebración.

Tres discursos dieron inicio a una nueva visión del indigenismo interamericano, voces que desde Pátzcuaro, hermanaron la diversidad y la riqueza de la pluralidad cultural.

El primero, el de su anfitrión, el General Lázaro Cárdenas del Rio, presidente de México; el segundo el de John Collier, director del Bureau of Indian Affairs de Estados Unidos e impulsor de la ley Wheeler-Howard conocida como “Ley de Reorganización de la India”, que buscaba fortalecer y preservar las culturas indias norteamericanas, y el tercero, un mensaje que envió el presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, quien en 1934 había firmado con los indios norteamericanos la citada Ley Wheeler-Howard, The Indian Reorganization  Act (IRA por sus siglas en inglés).

En la Biblioteca Municipal de Gertrudis Bocanegra del ex Templo de San Agustín en Pátzcuaro, Michoacán, se reunieron diversas representaciones indígenas provenientes de Bolivia, Brasil, Colombia, Chile y Ecuador; por México pueblos indígenas, principalmente purépechas de Michoacán; la delegación estadounidense contó con la participación de: apaches, tewas, hopis y el Pueblo People.

En su discurso inaugural Lázaro Cárdenas expresó:

…al indígena deben reconocerle derechos de hombre, de ciudadano y de trabajador, porque es miembro de comunidades activas, como individuo de una clase social que participa en la tarea colectiva de la producción.

Previo a la Convención de Pátzcuaro, en 1935, el General Cárdenas creó el Departamento Autónomo de Asuntos Indígenas, con el objetivo de realizar una tarea integral en beneficio de los pueblos y comunidades indígenas; por su parte John Collier en ese mismo año había presentado la propuesta de crear una organización internacional que funcionara como “distribuidora” (clearinghouse) de datos antropológicos y administrativos, que abarcara a los indígenas del hemisferio (Blanchette 2010:42).

Desde México y para el mundo, con la participación de las comunidades indígenas del continente, se planteó la imperante necesidad de construir instrumentos para solucionar problemas comunes.

Muy importante fue la aportación de los Estados Unidos. Hoy en sentido opuesto, se pretende elevar un muro que desintegrará familias, oscurecerá la interculturalidad desestimando el trabajo de quienes a lo largo del tiempo han venido edificando lazos de humanidad.

Los Estados Unidos tienen 562 gobiernos tribales reconocidos y 135 lenguas nativas habladas por 380 mil personas.

En la zona fronteriza de México y Estados Unidos encontramos seis pueblos indígenas originarios que viven en ambos lados de la frontera: Kikapús, Kumias, Pápagos, Cucapás, Paipai y Yaquis.

Estimaciones del año 2005 daban cuenta de que en México residían aproximadamente 130 mil personas, principalmente en los estados de Baja California, Chihuahua, Sonora y Tamaulipas; y 80 mil en el lado norteamericano mayoritariamente en los Estados de California y Arizona.

La Convención de Pátzcuaro tuvo como resultado la creación del Instituto Indigenista Interamericano, en la que se aprobó una “Declaración Solemne de principios” con 72 recomendaciones, una de ellas:

- Igualdad de derechos y de oportunidades para todos los grupos de la población americana.

Dede entonces, los discursos pronunciados por los presidentes Lázaro Cárdenas y John Collier, se encuentran resguardados por Tángáxoan Tzíntzicha o Canzonzi de Tzintzuntzan, depositados en la base del monumento erigido en su memoria como último Rey Purépecha, lo que nos invita a defender nuestras culturas originarias y a tender puentes de humanidad.

 

Blanchette, T. 2010. La antropología aplicada y la administración indígena en los Estados Unidos: 1934-1945. Desacatos 33:33-52.

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